lunes, 21 de mayo de 2012

V Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes de México "Carruaje de pájaros" 2012



PoéticArbitraria celebra los 5 años del Carruaje de Pájaros

V Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes de México “Carruaje De Pájaros” 2012

·      El evento será en homenaje a la escritora Rosario Castellanos y al poeta Raúl Garduño.
·     Poetas de Aguascalientes, Chiapas, Chihuahua D.F., Estado de México, Oaxaca, Tijuana y Veracruz se reúnen para celebrar a la poesía.
·    El Encuentro tendrá lugar en las ciudades de Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, los días viernes 25 y sábado 26 de mayo.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, mayo de 2012. Los días próximos viernes 25 y sábado 26 de mayo se llevará a cabo el V Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes de México “Carruaje de Pájaros” 2011 en homenaje a la escritora Rosario Castellanos en el 87 aniversario de su natalicio y al poeta Raúl Garduño en el 32 aniversario de su fallecimiento. Evento que dirige desde 2008 el poeta Fernando Trejo.

Por primera ocasión el acto inaugural de este Encuentro de poetas, se llevará a cabo en el Centro Cultural Ex-Convento de Santo Domingo en la ciudad de Chiapa de Corzo, mismo que dará inicio en punto de las 12:00 hrs. del día viernes 25 de mayo. Asimismo, por la tarde las actividades se desarrollarán en el Centro Cultural Jaime Sabines a partir de las 17:00 hrs. y el sábado 26 en el Centro Cultural El Carmen en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, a partir de las 12:00 hrs.

Para el quinto año del Carruaje de pájaros se convocó a más de 30 poetas de los estados de Aguascalientes, Chihuahua D.F., Estado de México, Oaxaca, Tijuana, Veracruz y Chiapas.

Durante los dos días el encuentro será un punto de encuentro de jóvenes artistas, poetas y amantes del arte, la cultura y la literatura, así como para el público en general que se aceque a los diversos foros.

Dentro de las actividades a desarrollarse están la presentación del libro más reciente de la poeta Yohanna Jaramillo (Tijuana, 1979), Diarios del este (FETA, 20011). La presentación de la editorial independiente Almada Brothers con los libros Prohibido degollar patos de Luis Daniel Pulido y Billie Jean no es mi amante de Hugo Montaño, así como mesas de lectura poética, videos sobre Rosario Castellanos, mesas de homenaje, y la presentación del video La palabra como un diamante en llamas. Poesía de Raúl Garduño.

Este evento se realiza gracias al apoyo de diversos instituciones como la Secretaría de Educación, el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas (CONECULTA), el Seminario de Cultura Mexicana corresponsalía Tuxtla Gutiérrez, Centro de Investigación Cultural y Artística de Chiapas (CICACH), la Editorial Viento al Hombro, La Bohemia Café, Hotel Hilton Garden Inn, Hotel María Eugenia, Hotel Palapa Palace y Hotel Safari.

Cabe destacar que el Encuentro se celebra año con año para dialogar, escuchar y conocer la poesía que se genera en el norte, centro y sur de México.
La entrada es libre a todos los eventos.

PROGRAMA

25 de mayo
Chiapa de Corzo, Chiapas.
SEDE: Centro Cultural Ex-Convento de Santo Domingo
Av. mexicanidad Chiapaneca No. 10
C.P. 29160
Chiapa de Corzo, Chiapas.

12:00 hrs. 
INAUGURACIÓN

12:30 hrs.
MESA POÉTICA 1

13:30 hrs.
MESA POÉTICA 2

15:00 hrs.
RECESO

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
SEDE: Centro Cultural Jaime Sabines
12a oriente norte, 5 de Mayo, S/N
C.P. 29043
Tuxtla Gutiérrez.

17:00 hrs.
PRESENTACIÓN DE LOS LIBROS PROHIBIDO DEGOLLAR PATOS DE LUIS DANIEL PULIDO Y BILLIE JEAN NO ES MI AMANTE DE HUGO MONTAÑO.
Editorial Almada Brothers.
Presentan: Luis Daniel Pulido, Juventino Sánchez y Hugo Montaño.

18:30 hrs.
MESA POÉTICA 3

19:30 hrs.
MESA HOMENAJE A ROSARIO CASTELLANOS
Proyección de video.
Participan: Socorro Trejo Sirvent y Marisa Trejo Sirvent.

20:30 hrs.
MESA POÉTICA 4

26 de mayo
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.
Sede: Centro Cultural El Carmen
Miguel Hidalgo s/n esq. Av. Hermanos Domínguez
Centro.
C.P. 29220,
San Cristóbal de Las Casas.

12:00 hrs.
MESA POÉTICA 5

13:30 hrs.
PRESENTACIÓN DEL LIBRO DIARIOS DEL ESTE DE YOHANA JARAMILLO.
Editorial Tierra Adentro, Colección La Ceibita.
Presenta: Fernando Trejo y Andrea Abarca.

15:00 hrs.
RECESO

17:00 hrs.
Sede: Centro Cultural El Carmen
Miguel Hidalgo S/N esq. Av. Hermanos Domínguez
Centro.
C.P. 29220,
San Cristóbal de Las Casas.

17:00 hrs.
MESA POÉTICA 6

18:00
MESA POÉTICA 7

19:00
Proyección del video La palabra como un diamante en llamas. Poesía de Raúl Garduño.
Participan: Raúl Mendoza Vera y Luis Fernández Vázquez.

20:30 hrs.
MESA HOMENAJE A RAÚL GARDUÑO
Participa: Javier Molina y Carlos Gutiérrez Alfonzo.

21:30 hrs.
CLAUSURA

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Al son de la poesía


PoéticArbitraria y Shivä Café

invitan al evento

Al son de la poesía

donde leerán y compartirán la platicada 

Luis Daniel Pulido y Fernando Trejo

celebrando el 7o año de la Antología Arbitraria de Poetas Jóvenes de Chiapas.

Café Shivä (7a pte. nte. no. 110).
 8:00 p.m.
Viernes 2 de diciembre.


miércoles, 12 de octubre de 2011

Esbozo de un proceso de creación en el arte y la poesía

por: Gabriel Cruz Mayorga



No es fácil sentarse a escribir: la memoria del hombre es muy frágil, apenas es consciente de sí mismo y está olvidando lo que tiene al frente. Si permanecemos es porque detrás de las cosas hay algo. Algo así como un silencio que se ritualiza y se va volviendo parte de nosotros. El mecanismo del olvido funciona así: el silencio no siempre es el mismo, nos ilumina otras perspectivas de las cosas. La costumbre es un recurso de la memoria para evitar la incertidumbre.

Cuando comencé a escribir esto, antes era un amasijo de sensaciones, viejas y nuevas, y la necesidad de expresar me llevo a tender un puente dialógico con todo lo que subyace a la significación. Toda creación comienza por ser abstracta, no tiene una dirección sino la del deseo, que tampoco tiene un rostro muy definido.

Cuando las palabras cristalizan y se materializan y comenzamos a ver a través de ellas y nos olvidamos de nosotros como concreción de lo existente, las palabras chisporrotean, hacen luz en los lugares menos iluminados y ensombrece otros.

No puede haber pensamiento sin palabras, pero en poesía estas se adelantan o se atrasan en una corriente que busca un significado. El poeta o el escritor están ahí para llevar a buen puerto sus palabras, frente a un destino indefinido, sin rostro. El poeta es un espejo donde se reflejan las palabras. Su conocimiento de la poesía lo conduce, no sin temblor, a concretar lo que escucho en alguna conversación, atrás de un paisaje, un eco que no termina de insistir que ahí hay una voz que quiere decir algo.

Por otro lado, el estilo es escuchar de una forma, una forma que solo el poeta reconoce, y que de manera paradigmática, en el momento mismo de la creación, va seleccionando o eliminando, pues bien sabe, por experiencia, qué palabra funciona mejor a la hora de la hora.

Aquello que permanecía amorfo, nace, con asombro, y analógicamente el poema es algo que quiere retratar a la realidad. En arte todo es concreto, decía Paz.

Desde que nació la modernidad la poesía ha querido ser algo absoluto, no la copia de la realidad sino su representación, y más allá aún, se quiere como una nueva realidad, algo que enriquezca la pobreza de la realidad. Con la Vanguardia, y más que nada con Huidobro y su creacionismo, la poesía está inventando la realidad, otra realidad. La vanguardia y su sed de absoluto, y su confianza en el hombre como punto de partida para la creación, subjetivizó el arte y le dio alas.

jueves, 11 de agosto de 2011

¿De verdad estamos solos?

©Literanova.net

por: Efraín Bartolomé


Son las 4:43 de la mañana del día 11 de agosto de 2011.

Hace aproximadamente dos horas un grupo de hombres armados irrumpieron en mi casa ubicada en Conkal 266 (esq. Becal), Col. Torres de Padierna, 14200, México, D. F.

Comenzamos a escuchar golpes violentos como contra una puerta metálica y me extrañó porque se escuchaba demasiado cerca y no hay ninguna puerta así en la casa.

Prendí la luz.

Los golpes arreciaban ahora como contra nuestras puertas de madera.

Quité la tranca que protege la puerta de nuestra recámara y me asomé al pasillo: hacia el comedor veía luces (¿verdosas? ¿azulosas? ¿intermitentes?) acompañando los golpes violentos contra el cristal que da al sur.

Mi mujer me gritó que me metiera.

Así lo hice apresuradamente y alcancé a poner la tranca de nuevo.

Oí cristales rompiéndose y pasos violentos hacia nuestra recámara: rápidos y fuertes.

“¡Abran la puerta!” era el grito que se repetía antes de que empezaran a golpear con violencia mayor nuestra puerta con tranca.

Nos encerramos en el baño y busqué a tientas un silbato que cuelga de un muro sin repellar: comencé a soplarlo con desesperación, unas diez veces, quizá.

Mi mujer está llamando a la policía.

Les dice que están entrando a la casa, que vengan pronto por favor, que nos auxilien.
Yo sigo soplando el silbato con desesperación.

En la oscuridad, mi mujer se ubicó tras de mí mientras oíamos que la tranca de la puerta se quebraba y los hombres entraban.

¿Tres, cuatro, cinco?

Quise cerrar la puerta del baño pero ya no alcancé a hacerlo.

Empujé unas cajas hacia dicha puerta y en algo estorbó los empujones.

“¡Abran la puerta! ¡Abran la puerta, hijos de la chingada...!” gritaban mientras empujaban y metían sus rifles negros hacia el interior.

Quise detener la puerta con mis manos pero no tenía sentido: vencieron mi mínima resistencia y entraron.

Policías vestidos de negro, con pasamontañas y lo que supongo que serían “rifles de alto poder”.

“¡Al suelo! ¡Al suelo! ¡Al suelo, hijos de la chingada! ¡Al suelo y no se muevan!”
Uno de los hombres me da un manazo en la cabeza y me tira los lentes.

Alcanzo a pescarlos antes de que toquen el suelo.

Me quita el silbato.

−¡No golpee a mi esposo! –grita mi mujer.

−¡El teléfono! ¡Déme el teléfono! –le responde y pregunta si no tenemos otro teléfono o un celular.

Ella y yo nos arrodillamos primero y después nos medio sentamos en el suelo de cemento de este baño sin terminar.

Policías jorobados y nocturnos, como en el romance de García Lorca.

Quién lo diría: aquí, en nuestra amada casa donde cultivamos y enseñamos la armonía.

Aquí...

Justo aquí estos hombres de negro, con pasamontañas, con guantes, con rifles de asalto, con chalecos o chamaras que tienen inscritas las siglas blancas PFP, nos apuntan con sus armas a la cabeza.

Uno de ellos, siempre amenazante, nos interroga.

Dos más permanecen en la puerta.

− ¡Las armas! ¡Dónde están las armas!

− Aquí no hay armas, señor, somos gente de trabajo.

− ¡A qué se dedica!”

− Soy psicoterapeuta y escribo libros.

− ¿Desde cuándo vive aquí?

− Desde hace treinta años...

− Cómo se llama.

− Efraín Bartolomé.

− Cuántos años tiene.

− 60.

− A qué se dedica.

− Ya se lo dije, señor, soy psicólogo y escribo libros.

− Usted cómo se llama... –se dirige a mi mujer.

− Guadalupe Belmontes de Bartolomé.

− A qué se dedica.

− Soy arqueóloga y ama de casa.

− Cuántos años tiene.

− 54.

− Tranquilos. Respiren profundo... Voy a verificar los datos.

El hombre sale.

Oigo ruidos en toda la casa.

Están vaciando cajones, abriendo puertas, pisando fuerte sobre la duela de madera.

Oigo ruidos afuera, en el cuarto de huéspedes, en la torre, en el estudio de abajo.

Nos cambiamos de posición.

Mi mujer pone algo sobre el frío piso de cemento.

Cinco o siete minutos después regresa el hombre y repite su interrogatorio.

Si recibimos gente en la casa, con qué frecuencia, cada cuánto salimos de viaje, quién cuida entonces.

Respondemos a todo brevemente.

Dice nuevamente que va a verificar los datos y que volverá a decirnos porqué están aquí.

El tiempo pasa.

Oímos que abren nuestro carro en el garage.

Voces ininteligibles en el patio del norte.

Más tiempo.

Varios minutos después se oyen motores que se prenden y carros que arrancan.

Mi mujer y yo seguimos en la oscuridad.

Comenzamos a movernos.

Sólo silencio.

Nos incorporamos con cierto temor.

Salimos del baño hacia la recámara iluminada.

Desorden.

Cajones abiertos.

Cosas volcadas en el buró.

La chapa de la puerta en el suelo.

Restos de la tranca destrozada.

La puerta de tambor machacada y rota, pandeada en su parte media.

Salimos al pasillo: un cuadro en el suelo y abiertas las puertas de lo que fueron las recámaras de mis hijos.

Desorden en el interior: maletas y cajas abiertas, cajones vaciados.

Vamos hacia el comedor: uno de los vidrios roto en su ángulo inferior izquierdo, muchos cristales en el piso.

La puerta de la sala está rota de la misma forma en que rompieron la de nuestra recámara: la chapa en el suelo y fragmentos de duela en el piso.

Está abierta la puerta de la torre y prendidas las luces del cuarto de huéspedes.

Salimos por la puerta de la sala y nos asomamos con cierto temor.

Nada.

Mi mujer llama por segunda vez a la policía.

Es en vano: piden los datos una vez más.

Dicen que ya enviaron una unidad.

Llego a la barda y me asomo: no hay carros.

El portón del garage está intacto.

Bajamos las escaleras hasta la puerta de acceso: rota igual que las de adentro.

El estudio de abajo está con las luces prendidas.

De por sí desordenado, ahora lo está más.

Vamos hacia la torre y entramos al cuarto de huéspedes: cajones volcados, revistas en el suelo, cosas sobre la mesa, puertas del clóset colgando, zafadas de su riel inferior.

Subo al tercer piso: una esculturita de alambre volcada pero no se nota demasiado desorden.

Subo a los pisos superiores: no hay daño en la salita de arte.

En el último piso dejaron abierta la puerta a la terraza.

Volvemos al interior: queremos tomar fotos pero no está la cámara de mi mujer que estaba sobre el buró.

“¡Tampoco está la memoria de mi computadora!”, grita.

También se la llevaron

Quiero ver la hora y voy al buró por mi reloj: ha desaparecido mi querido Omega Speedmaster Professional que me acompañó por casi cuarenta años.

Tiene mi nombre grabado en la parte posterior: Efraín Bartolomé.

Oímos que un auto se estaciona y nos asomamos.

Mi mujer llama una vez más a la policía: lo mismo.

Ya tienen los datos pero nunca enviaron apoyo.

Indefensión.

Del auto blanco baja un joven y avanza hacia la esquina.

Se asoma y regresa.

Lo saludo y responde.

Le preguntamos qué pasa y responde que viene en atención a una llamada de su amiga que vive a la vuelta y a cuya casa también se metieron.

Mi mujer pregunta de qué familia se trata, cómo se apellida.

Magaña, responde el joven.

¡Es Paty!, dice mi mujer.

Salimos a la calle y voy hacia allá.

Encontramos a Patricia Magaña, bióloga, investigadora universitaria, acompañada de su papá, en la calle.

Entraron a ambas casas la de ella y la de sus padres, con la misma violencia que a la nuestra.

Patricia y su hija estaban solas.

Sus padres octogenarios también estaban solos.

Volvemos a nuestra casa vejada y con la puerta rota.

Atranco la destruida puerta de la calle.

Con todo, mantenemos una sorprendente calma.

“Pudieron habernos matado”, dice mi mujer.

Yo imagino por unos segundos nuestros cuerpos ensangrentados en el baño en desorden.
¿Sabe el presidente Calderón esto que pasa en las casas de la ciudad?

¿Lo sabe Marcelo Ebrard?

¿Lo sabe el procurador Mancera?

¿Ordenan Maricela Morales o Genaro García Luna estos operativos?

¿Sabrán quién fue el encargado de este acto en contra de inocentes?

Antenoche volvimos a casa levitando, en la felicidad más plena, tras la amorosa y conmovedora recepción del público ante nuestro libro presentado en Bellas Artes.

Un día después, en la atroz madrugada, la PFP irrumpe violentamente en nuestra casa, quiebra nuestras puertas, destruye los cristales, hurga sin respeto en nuestra más íntima propiedad, nos amenaza con armas poderosas a mi bella mujer y a mí, a la edad que tenemos...

Y pensar que también son humanos los que hacen esto contra su prójimo.

Subo al estudio a escribir esto.

Allá, abajo, la ciudad parece embellecida por la calma.

Arriba la impasible Luna de agosto, casi llena.

Son ya las 6:35 de la mañana.

La luz de oriente comienza a colorear y a inflamar el horizonte.

La policía nunca llegó.

¿De verdad estamos tan solos?

miércoles, 20 de julio de 2011

Presentación del libro "Travelling" de Fernando Trejo

PoéticArbitraria









invita





a la presentación del libro Travelling de Fernando Trejo





en el salón ubicado en la





10 poniente sur, no. 154-b entre av. central y 1a sur.








PRESENTAN:








Luis Daniel Pulido y Adolfo Ruiseñor





jueves 21 de julio 2011



19:00 hrs.



Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.



Entrada Libre.





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